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Wah, la alimentación y la mente

María Fernanda Bueno de Wah Ayurveda inició su charla con una frase determinante: “las enfermedades nacen en la mente”, afirmación que nace desde su experiencia como experta en Ayurveda, medicina india que busca que las personas sean felices y sabias, estados que se consiguen con la comprensión de todo una aparataje tecnológico ayurvédico que se basa en la herbología, la alimentación, la meditación.

¿Cómo ve el Ayurveda a los alimentos? María Fernanda señala que desde el Occidente nos preocupamos de detalles como las calorías, el origen de los alimentos y el impacto en el cuerpo…en definitiva es todo aquello que entra por nuestra boca. Pero para el Ayurveda los alimentos son: Todo lo que entra por nuestros cinco sentidos. Entonces es igual de nutritivo comer fermentos que escuchar buena música. Es igual de tóxico ponerse una crema llena de químicos que tomar una gaseosa. El alimento es todo aquello que es capaz de despertar tu memoria (memoria celular). Por ejemplo, nos conectamos con nuestra familia con el recuerdo de la comida, y que mejor que hacerlo con aquello que es saludable. Todo puede ser alimento, medicina o veneno. En alimentación es importante individualizar. Comer carne puede ser alimento para unos, medicina o veneno para otros. El Ayurveda mira a las personas desde su alma, su mente y su constitución (Doshas: Kapha, Vata, Pitta), marcando universos únicos.

LA MENTE: El Ayurveda ve a la mente como un acordeón que no todo el tiempo este abierto o cerrado, viaja en ondas. A veces estamos con la mente clara, otras con la mente densa o súper activa, lo que se conoce como cualidades de la mente que son las cualidades del mundo, porque todo es una extensión de la mente. La carga mental que habita en tu mente también habita en los alimentos. Existen tipos de mente. La mente tamásica que es negativa, insensible, reactiva, funciona en automático y tiende a tener una energía estancada. Esta la mente Ferrari o rajástica que es positiva, hacedora, acelerada, proactiva que tiende a fundirse. Y la mente sátvica, flor de loto, bondadosa, intuitiva, creativa, neutral, que tiene una energía que se recarga del prana, la energía vital. Para ser feliz y sabio necesitas cultivar una mente sátvica, intuitiva. Sin embargo, en la vida pasamos por estas tres mentes y si utilizamos a cada una en el momento adecuado son de gran utilidad. Pero la mente sátvica es el equilibrio, la única que puede vivir por sí sola.

LAS MENTES Y LA ALIMENTACIÓN

Si estás enfrentando una situación negativa en tu vida no será buena idea consumir alimentos tamásicos como las carnes. Más bien necesitarás de alimentos rajásticos que te estimulen como el café, la cebolla, el ají, la leche, los huevos, todo aquello que te despierta será una buena opción para salir de una condición tamásica densa. Recordemos, alimento no es solo lo que entra por la boca sino por los cinco sentidos, por eso en momentos tamásicos, por ejemplo, no necesitarás oír una música suave y relajante, sino un buen reguetón para sentir que la vida está buena. Si estás en un momento rajástico es la hora de alimentarte de manera sátvica. Ya saliste de la depresión y tomaste viada, estás moviéndote en la vida, y a pesar de que volver a la actividad puede ser un estado adictivo, es también el momento ideal para hacer el giro y optar por la neutralidad. Ahí es ideal el vegetarianismo, el yoga y la meditación. Desde el Ayurveda, un estilo de vida saludable, sin una condición mental en particular, está compuesto por un 60% de alimentos sátvicos, 30% alimentos rajásticos y 10% alimentos tamásicos.

EN EL MUNDO DEL DEPORTE

Estar frente a la televisión, el celular o la computadora (en las redes sociales) por horas mantiene a tu mente tamásica, por eso nada mejor que optar por hacer kickboxing, bailar o salir a correr, para aplacarla con un giro rajástico. Sin embargo, si eres un deportista 100% activo, en estado mental rajástico (competitivo) y quieres dar el siguiente paso, será necesario que abandones la competencia y mires al rendimiento deportivo desde otra perspectiva. Un deportistas tamásico se esfuerza, un deportista sátvico usa su energía vital, que es inagotable.

EN EQUILIBRIO

Para nutrir una mente sátvica no hay nada mejor que hacer servicio y compartir. Una mente sátvica cultiva el ser, la mente tamásica y rajástica, el ego. Es por eso que Wah ha emprendido su proyecto Wah Comunity, con el objetivo de compartir conocimientos de la medicina Ayurveda con la comunidad (por ahora se desarrolla en Checa) y ahora más que nunca necesita manos. La invitación del Ayurveda, dice María Fernanda, “es nutrir tu vida, para que la alimentación esté al servicio de tu ser, no de tu cuerpo, ni de tu peso”.

RUTINAS DE DESINTOXICACIÓN Y ALIMENTACIÓN PARA LAS EMOCIONES

En el taller de Wah Ayurveda se dieron las herramientas para empezar tu día renovado con una rutina détox:

  • Empieza en la mañana con tres respiraciones profundas, con conciencia de que el aire está limpiando los órganos. La respiración es recordar que estamos alineados con la divinidad.
  • Limpia la lengua con un limpiador de metal para alcalinizar el organismo (no de plástico). Este órgano recoge las toxinas del cuerpo, que se notan en la formación de una capa amarillenta.
  • Limpia las fosas nasales con agua tibia con una pizca de sal marina.
  • Usa una gota de aceite esencial de menta en las palmas de la mano, frota y aspira profundamente por tres ocasiones. La menta energiza y te ubica en el presente.
  • Baja a la cocina y llena un vaso con ocho onzas de agua. A parte, mezcla una cucharada de vinagre de manzana natural con media cucharadita de bicarbonato de sodio. Déjalo efervecer y luego mézclalo con el agua. Esta bebida estimulará la digestión y el metabolismo. Tómala por 21 días seguidos, luego para y retoma cuando lo necesites.

Alimentos para las emociones

Un buen plato necesita: color y sabores. Aplicar esta regla nos permite estar bien nutridos. Pero, además, la elección de los sabores según el momento que estemos atravesando en nuestras vidas nos dan un soporte emocional poderoso o nos desequilibra. Así funciona:

Salado: Sal, soya, algas, pepinos, tomate, suquini. A nivel emocional, la cantidad justa nos regala ganas de vivir. Muchas sal es miedo e inseguridad. Nutre o afecta los riñones.

Astringente: Brócoli, apio, espárrago, té, plátanos, legumbres, arándanos, nuez. Nos ayuda a mirar lo esencial, a poner los pies en la tierra. El exceso nos vuelve personas frías y apáticas. Nutre o afecta el colon.

Picante: Ají, pimienta, canela, albahaca, jengibre. Nos da energía vital, alegría, entusiasmo. Demasiado, nos provoca ira. Nutre o afecta los pulmones.

Amargo: Chocho, quinua, ajenjo, café, berenjena, rú- cula, cúrcuma, sábila, semillas, hierbas medicinales, hojas oscuras. Nos ayuda entender lo que necesitamos en la vida, aflora el lado racional, nos guía. En exceso, nos amarga, nos convierte en seres negativos. Nutre o afecta al corazón.

Dulce: Pasas, arroz, harinas, leche, pan, aceites, frutas, granos, legumbres . Nos produce contención y afecto. Por el contrario, genera apego, dependencia, sobreprotección. Nutre o afecta al estómago.

Ácido: Limón, yogurt, vinagre, alcohol, mizo. En su justa medida, clarifica. En exceso, te vuelve detallista, criticón, perfeccionista. Nutre o afecta el hígado.

Contacto: WAH Ayurveda, Vía Lumbisí, Km 2 s/n, El Potrero de San Luis, 170184,Cumbayá. www. ayurvedaecuador.org/mariafernanda@ayurvedaecuador.org. Facebook: WahAyurveda. Instagram: @ wahayurveda.