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¡Nunca calles ante el dolor!

El dolor crónico es cada vez más común en nuestras sociedades y es considerado como una enfermedad por sí mismo. Si sufres algún cuadro de dolor es importante que busques ayuda médica.

 Hoy, la población mundial sufre de cuadros complejos de dolor, como la fibromialgia, una enfermedad reumatológica que provoca dolor crónico que puede extenderse más allá de los tres meses. La ciencia aún no ha podido determinar su causa. Muchas veces el dolor es una enfermedad por si sola, que se afronta, por un lado, con tratamiento farmacológico, y, por otro, con métodos alternativos.

El tratamiento del dolor es considerado como un derecho humano, desde el punto de vista médico.

En el ámbito deportivo

 Quienes están iniciando en el mundo de la actividad física deben saber que el dolor es parte de este camino. En un panorama de dolor normal, una buena recuperación, con aplicación de hielo en los músculos que trabajaron, una adecuada alimentación, hidratación y sueño bastarán para aplacar el malestar, como señala el deportólogo Óscar Vizuete.

Si eres principiante, a los dos meses de práctica deportiva constante, el dolor por entrenamiento debería ceder por un proceso de adaptación. Pero es importante que empieces a comprender a tu cuerpo, escucharlo, para identificar cuando un dolor no es del todo normal y necesita atención. Estos son los tipos de dolor (fuente: changepain.com.ec) a los que te puedes enfrentar:

 

  • Dolor agudo: es intenso, ligado generalmente con traumatismos o fracturas. Causado por una agresión o daño externo o interno. Su intensidad se correlaciona con la intensidad del estímulo desencadenante. Se puede situar con precisión. Tiene una evidente función de alerta y protección.
  • Dolor crónico: está presente a lo largo de la vida. Aparece y desaparece por determinados periodos de tiempo como el relacionado con trastornos cervicales. Se disocia de su causa. Su intensidad no se relaciona con la intensidad del estímulo desencadenante. Se convierte en una enfermedad en sí mismo. Ha perdido su función de alerta y protección. Constituye un desafío terapéutico especial.
  • Dolor oncológico, por enfermedades como el cáncer.

 

Cada tipo de dolor se trata de forma diferente, medicación específica,  fisioterapia y otras alternativas como yoga y meditación trascendental. Estas últimas fundamentales cuando el malestar está asociado con el estrés, la ansiedad y la depresión.

Asimismo, debes estar alerta para diferenciar el dolor por sobre entrenamiento y el que puede ser producto de otra condición médica.

Hábitos saludables para evitar el dolor en deportistas 

  • Calienta antes de empezar a entrenar. Preparar los músculos y las articulaciones para el esfuerzo es primordial para evitar lesiones.
  • Baja el ritmo y enfríate después de entrenar. Cumple con sesiones de estiramientos post entrenamiento.
  • Cuida la posición y la técnica que requieren los ejercicios o la disciplina que practicas.
  • Evalúa tu condición física y tu rendimiento periódicamente con el apoyo de un equipo multidisciplinario: deportólogo, fisioterapeuta, nutricionista… Acude antes de iniciar el entrenamiento para una evaluación general de tu estado actual. Así previenes posibles lesiones y te ahorrarás mucho dolor. Un mal hábito es visitar a un médico especialista cuando el problema ya está presente.
  • Nunca descuides la hidratación, si lo haces posiblemente te atacarán los calambres y te conviertes en presa fácil de una lesión o fractura.
  • Si eres aficionado y estás pensando en tomar analgésicos para afrontar el dolor en una competencia corta ¡para! Medicarte para evitar el dolor en competencia debe ser asesorado por un profesional y además se aplica solo para atletas de alto rendimiento que cubren largas distancias o pruebas que demandan mucho esfuerzo físico. Si sientes dolor corriendo cortas distancias o haciendo ejercicio moderado acude inmediatamente a un especialista.

 

Tratamientos no farmacológicos contra el dolor que deberías probar

(fuente: www.changepain.com.ec)

 Fisioterapia: Los tratamientos para el dolor musculoesquelético parten de un chequeo físico completo para después determinar el método adecuado como la crioterapia (tratamiento con frío) y la termoterapia ( tratamiento con calor).

 Acupuntura: Esta terapia de la medicina china coloca agujas finas en las áreas de tratamiento. “Presumiblemente se liberan sustancias inhibitorias del dolor, por ejemplo, endorfinas, las cuales inhiben la transmisión del impulso de dolor”. La acupuntura ha sido reconocida como un método efectivo contra el dolor.

 Estimulación nerviosa eléctrica transcutánea: Con esta técnica se aplican electrodos en las áreas dolorosas o puntos de acupuntura. Su principio es activar los puntos de inhibición del dolor.

 Tratamiento psicológico: La hipnosis, el entrenamiento de relajación, lel tratamiento conductual y la sicoterapia son algunos tratamientos eficaces contra el dolor.

En cuadros de dolor complejo incluso hay la posibilidad de practicar procedimientos neuroquirúrgicos.

 

¿Sabías que el 17 de octubre es el día mundial contra el dolor? La Organización Mundial de la Salud (OMS) sostienen que en el 50% de la citas médicas de atención primaria se reportan cuadros de dolor. Una de cada cinco personas sufre de dolor crónico de moderado a grave y una de cada tres no mantiene una buena calidad de vida debido a la dolencia. El alivio del dolor es considerado por la OMS como un derecho humano.