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El camino del Yoga, introducción a su filosofía y práctica

Por: Caridad Ponce. Profesora certificada de Hatha Yoga, practica espiritual fundamental para el deporte de resistencia. Propietaria de la escuela de Yoga SHANTAYA, en Cumbayá. Experta en Nutrición Humana (Universidad Favaloro – Argentina) y Entrenadora Personal Certificada (Canadá). 20 años de experiencia profesional. Empezó a practicar Yoga tras ser diagnosticada con miomas en el útero, que requerían de una cirugía inminente. Tras dos años de práctica, silenciando su mente, los médicos la encontraron absolutamente sana, un resultado que le atribuye al Yoga.

Nos adentramos en el increíble mundo del Yoga, desde su centro, una práctica física y mental destinada a guiarnos por el camino espiritual. El Yoga es una práctica que puede iniciar cualquier persona por sus beneficios físicos y mentales, no hay restricción, ni siquiera la enfermedad o la lesión. El Yoga no es un deporte, no tiene espíritu competitivo, es una práctica de auto observación y auto conocimiento.

Proviene de una enorme filosofía de Oriente (la India) y aunque tiene un propósito espiritual no es una religión. A través de la arqueología, por ejemplo, se han descubierto prácticas yóguicas antiguas previas a la religión, y también se conoce de varias religiones que han ido adoptando rasgos del Yoga.

Sobre el cuerpo y la mente

A través del Yoga se cultiva el cuerpo como una herramienta para el entrenamiento mental. El cuerpo y la mente son uno solo. La mente contiene al cuerpo y se puede acceder a ella desde el trabajo físico. Entonces, el cuerpo es una expresión de la mente y el entrenamiento mental se hace vital para avanzar en el camino espiritual.

Una mente sin entrenar no puede vencer el sufrimiento de la vida terrenal y tampoco alcanza la realización del espíritu. Desde la perspectiva de lo no religioso, el Yoga busca que cada persona tenga su propia experiencia. Recuerda, un cuerpo débil es un obstáculo en el Yoga , porque dificulta el entrenamiento mental.

Tradición

Los Babas de la India fueron quienes transmitieron estos saberes a través de comunidades espirituales, de generaciones, desde la relación maestro-discípulo. A partir de estas experiencia ha sido posible conservar esta tradición. El Yoga tiene distintas ramas: Hatha yoga, Jñana yoga, karma yoga, Bhakti yoga, Ashtanga yoga o raja yoga. La más conocida en Occidente es el Hatha yoga, y tiene ciertas cualidades específicas que pasan a través del cuerpo, a diferencia de otros tipos de Yoga.

Mediante el trabajo del cuerpo se puede conseguir salud, fuerza, flexibilidad, agilidad, pero todo esto es un efecto secundario de la práctica, el propósito profundo es un cambio de la personalidad a través de la meditación y el manejo energético de la respiración.

Con la práctica del Yoga los deportistas relajan todas las tensiones acumuladas por el entrenamiento y las competencias, alivian dolores, corrigen desequilibrios posturales y propicia la recuperación de lesiones

La práctica profunda

Con lo que más identificamos al Yoga en Occidente es con las Asanas, las posturas, una técnica del Hatha Yoga. Estas representan una parte muy pequeña de lo que es esta filosofía, sin embargo; tienen increíbles beneficios a nivel físico, fisiológico y mental. La práctica profunda reposa en los conocimientos de los escritos del Yoga Sutras Patanjali, que determina los ocho estadios de esta disciplina.

Yama y Niyama: Enseñanzas sobre el manejo del ego y la personalidad, indagan en la relación que tenemos con el mundo y con nosotros mismo.

Asana: Postura del cuerpo para el flujo óptimo de la energía. Pranayama: Manejo energético a través de la respiración.

Pratyahara: Sinónimo de relajación profunda, donde los sentidos volcados hacia afuera aprenden a recogerse completamente hacia adentro. Es una suerte de desconexión del mundo, para propiciar una absorción hacia el interior.

Dharana: Un siguiente paso del Pratyahara, concentración absoluta y relajada, dirigida a un solo punto y sostenida a voluntad.

Dhyana: Cuando el estado Dharana se sostiene, la mente ya no se dispersa y logra quedarse absorta en la concentración, se da el estado Dhyana o meditación. La palabra meditación en castellano es una traducción imprecisa, porque meditación viene de la palabra latina “meditare”, que significa pensar, reflexionar, cuando la meditación en Yoga implica calmar, vaciar la mente. Una palabra aplicable a este estado puede ser contemplación.

Samadhi: Un estado sostenido de la relajación, la concentración y la meditación, con una quietud absoluta de la mente, fundida en el infinito. Es una experiencia interna de conciencia, que va más allá del cuerpo y la mente, que se describe como un éxtasis espiritual.

En conclusión…

  •  El Yoga entonces es una práctica científica que se puede repetir sistemáticamente a través de técnicas estudiadas, comprobadas y preservadas a lo largo de miles de años para alcanzar estos diferentes estadios.
  • Es un sistema de realización integral con un trasfondo filosófico- científico, totalmente libre, alejado de la religión.
  • Su origen es más bien shamánico, no religioso. n Puede ser estudiado y practicado por cualquier persona, ya sea con fines místicos o no.
  • Sin perder su esencia, las practicas de Yoga han sido adoptadas por el hinduismo, budismo, taoismo, cristianismo, entre otras religiones.

En el deporte

En Occidente se han adoptado ciertas prácticas del Yoga para beneficio exclusivo del cuerpo, muchas veces apartadas de su razón de ser espiritual. Estas han tenido un impacto positivo en las rutinas de los deportistas ya que relajan todas las tensiones acumuladas por el entrenamiento y las competencias, alivian dolores, propician la recuperación de las lesiones por el estiramiento profundo y la corrección de desequilibrios posturales producto de cada deporte. Además, calman y enfocan la mente, estabilizan el sistema nervioso y ayudan a restaurar la energía.

Ninguna de las actividades deportivas logra este impacto, tanto que el Yoga puede ser considerado como un anti deporte. Hoy, esta filosofía es parte de la rutina diaria de las grandes ligas como la NBA, la NFL, clubes de fútbol de talla mundial y deportistas élite como el tenista Roger Federer.