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Casos reales, el riesgo de no personalizar la nutrición

Por Ma. Gabriela Moreno, Médico, Magister en Medicina del Deporte, Certificada en Medicina Funcional, Health Coach en Nutrición Integrativa, Entrenadora Personal.

No logras el rendimiento deportivo que quisieras y no sabes por qué. ¿Te has realizado una evaluación deportológica completa? Estos estudios revelan condiciones ocultas que son necesarias tratar para mejorar no solo tu desempeño deportivo sino tu salud general. Esta vez, nuestra especialista nos cuenta un caso real donde el tratamiento nutriconal fue clave.

 La importancia de hacer una evaluación deportológica completa va más allá de encontrar tus capacidades físicas, el VO2 máximo, tus zonas de entrenamiento o encontrar tu umbral. Como médico deportóloga pretendo que sea una evaluación integral de la salud física, desde la historia clínica, la química sanguínea, el metabolismo, la salud cardiopulmonar y muscular, en un análisis que encuentra la relación de todas esas áreas, pues el cuerpo no trabaja en sistemas sino como un todo.

Este es uno de los artículos de una serie de relatos que buscan abrirte los ojos sobre la importancia de estas evaluaciones y el trabajo que se realiza con los hallazgos.

Caso de estudio

C acudió a su evaluación deportológica inicial hace tres años con la idea de mejorar en un deporte al que comenzaba a tomarle el gusto, el triatlón.

Su estilo de vida era muy estresante con una alimentación desordenada y dificultad para llegar a pulsaciones altas durante los entrenamiento.

Sus pruebas físicas en general reflejaron la necesidad de trabajar en entrenamientos específicos y en el fortalecimiento y balance a su cuerpo en general. Pero lo más llamativo de sus exámenes fue la evidencia de un consumo desordenado y excesivo de carbohidratos y el efecto dañino del estrés en su fisiología. Al hacer la asociación, muchas de las alteraciones en su capacidad funcional tenían relación con la fatiga de sus sistemas en respuesta a su estrés, y el tener un trastorno en el metabolismo de carbohidratos significaba un mayor peligro.

Una enfermedad en potencia

Por cuestiones de la vida no fue posible dar seguimiento a C, sino hasta hace ocho meses cuando acudió preocupado por su rendimiento tanto en el deporte como en su vida diaria. Se había realizado una serie de exámenes de sangre para los que nadie tenía una interpretación clara. En el año previo, el servicio a cargo de su preparación deportiva y nutricional simplemente obvio lo que su organismo demostraba a nivel deportivo y clínico: C, básicamente, había caído en tal trastorno metabólico que si no fuera por el tipo de deporte que practica su diagnóstico eminente sería diabetes, una enfermedad crónica degenerativa y debilitante, además de costosa.

Tomamos cartas en el asunto con el objetivo primario de solucionar todo el daño por años de hiperglicemia. En un proceso de seis meses cambiamos su nutrición y hábitos alimenticios con un esquema depurativo, correctivo y de estabilización. Lo primordial era devolver al cuerpo su capacidad para funcionar óptimamente a través de una nutrición, suplementación y seguimiento continuos.

C llevaba una alimentación elevada en carbohidratos que, junto con un alto estrés diario, reducían su entrenamiento y avizoraban una diabetes inminente

El tratamiento

El manejo nutricional correctivo para el metabolismo de un atleta no ocurre de la noche a la mañana y no viene sin sacrificios y compromiso de ambas partes. Como profesional, mi compromiso era poner todos mis conocimiento y recursos en práctica para obtener resultados y C cumplió el tratamiento al pie de la letra, tanto que no solo siguió instrucciones sino que se apoderó de su salud, con un constante chequeo de glicemias en respuesta a sus comidas, entrenamiento, estrés e incluso en días fuera de la rutina.

Si bien diseñar una alimentación especifica que optimice la condición de C, considerando su deporte y estilo de vida ocupado, fue un reto, el mayor trabajo recayó en él, tuvo que cambiar hábitos alimenticios, dedicarle tiempo a la cocina y llevar un control.

Finalmente después de múltiples ajustes a la alimentación y ciclos de suplementos, la respuesta metabólica de C se estabilizó, sin mucho sufrimiento de su capacidad deportiva. Fueron varias transiciones, limitadas a ciertas horas: una dieta baja en carbohidratos y alta en proteína, otra estricta en carbohidratos y moderada en proteína, y una con carbohidratos limitados, alta en grasas y moderada en proteína.

El siguiente paso fue mejorar aún más su rendimiento deportivo y ampliar sus opciones alimenticias para que lleve una nutrición variada y entrene su intuición en las comidas sin afectar nuevamente a su cuerpo.

Los resultados han sido excelentes, C se ha vuelto no solo un experto en reconocer qué alimentos causan que su cuerpo reaccione negativamente, sabe cuándo salir un poco de la alimentación cotidiana sin repercusiones, es decir, se apoderó de su salud , lo cual que es mi objetivo principal como profesional.

La mejor parte es que todos los objetivos planteados al inicio se cumplieron en términos de que a través de modificaciones nutricionales, del estilo de vida y con una buena guia y compromiso logramos optimizar su salud y mejorar su rendimiento deportivo: participó en el IRONMAN 70.3 de Lima, logrando su mejor tiempo y sin terminar molido. Ahora tenemos nuevas metas.

De todo proceso se aprende, en este caso:

  • El compromiso con uno mismo es el secreto para lograr una salud que perdure. C corría el riesgo de convertirse en un diabético. Este cuadro significaba esclavizarse con ciertos medicamentos, la restricciones alimentarias de por vida y el abandono de su deporte eventualmente.
  • El trabajo con profesionales calificados, comprometidos con la salud de sus clientes es muy importante y la manera de evaluar esto es con resultados y alcanzando ese objetivo de empoderamiento de la propia salud.