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Boxeo: Ajedrez humano

Por: Diego Viteri. Licenciado Medicina Deportiva University New Brunswick y Sicología Deportiva. Dos veces campeón nacional de boxeo. Medallista de plata panamericano de boxeo. Medallista de plata East Boxing Cup Canadá. Entrenador de boxeo y entrenador personal. Propietario del gimnasio Viteri Boxing. Activista Anti-Bullying. CONTACTOS: @viteriboxing / @diegoviteri_boxing. Facebook: Viteri Boxing. viteriboxing@gmail.com/ 0983362241.

El box divertido. El box para hombres, mujeres, adolescentes y niños. El box como meditación activa. El box que enseña control emocional. El box como herramienta antibullying. El deporte que sana, que entrena tu autoestima y confianza.

Para Diego Viteri el box es una filosofía, un estilo de vida. Él nació en 1992. Según palabras de su madre, tan solo los primeros 15 segundos de su corta vida fueron felices. Después empezaron unos agonizantes años en donde Diego vivía gravemente enfermo, con cuadros extremos como infecciones cerebrales. El diagnóstico era incierto, hasta que viajó a Estados Unidos y le diagnosticaron agammaglobulinemia ligada al cromosoma X, una enfermedad extremadamente rara (quizás es el único con esta enfermedad en Ecuador) en la que el sistema inmunológico, en caso de Diego, es nulo. Una gripe podría matarlo.

Para seguir vivo, se somete, desde hace muchos años, a un tratamiento semanal de transfusiones de plasma. “Debido a que me sentía débil, chiquito, flaco busqué el boxeo, para expresar mi rabia, porque los doctores me decían que no iba a tener una vida normal, que no podría salir a jugar con otros niños en la lluvia, que no podría ejercitar, que no podría hacer nada…”. Su bisabuelo fue quien le enseñó a boxear y él se sentía como un gladiador, empoderado, fuerte. Empezó a entrenar a los 8 años y compitió recién a 12, con – centrado en no salir herido por ningún motivo, cualquier lesión era riesgo de infección inminente. Su experiencia fue una forma de probarle a todo el mundo que podría llevar una vida normal. Fue un entrenamiento mental riguroso que le permitió dar vida a la filosofía que hoy aplica con sus alumnos.

Rompiendo los estereotipos

En sus inicios el boxeo fue una cruel forma de entretenimiento para el público, se utilizaban migrantes de bajos recursos para subirlos al ring y entretener a las clases sociales más altas.

En tiempos recientes, las competencias de boxeo seguían manteniendo esa dinámica, se dejaba a un lado al deporte y se enfocaba más en el show. En la sociedad está arraigada la imagen del boxeo de Tyson, Mayweather, como un deporte violento.

Diego trabaja para cambiar este estereotipo, visibilizando un boxeo inclusivo, lúdico, un ajedrez humano donde pones a prueba tus movimientos, tu visión estratégica, donde no es necesario dañar a nadie para sacarle el mayor provecho a nivel físico y mental. “El boxeo te permite conocer tus límites. Te pone en situaciones verdaderamente incómodas, como tener a alguien al frente queriendo golpearte. Aprendes a controlarte, manejar el estrés, las emociones y la respiración”.

Método antibullying

Este giro en la filosofía fue indispensable para que Diego usara el box como una poderosa herramienta anti bullying entre sus alumnos, atacando directamente al factor constante: la inseguridad. “No se trata de que los chicos aprendan a golpear para defenderse sino que, estando expuestos a sortear los golpes de otros durante el entrenamiento, ganen confianza, autoestima y fortaleza”.

En su método, Diego involucra al entrenamiento de niños con el de los adolescentes, para que se acostumbren a boxear con alguien más grande, para condicionar al cerebro y ganar confianza, seguridad. Además, de que quienes saben más, sin importar tamaño, género o edad se convierten en profesores de quienes inician durante las prácticas. En su trabajo ha acogido a alumnos con diferentes experiencias de bullying: el escolar, el laboral vinculado mucho con el machismo, el virtual y el peor y el más popular de todos, el autobullying, esa voz interna que te dice “no puedes”. “Y de eso mismo se trata el box, de callar la mente, silenciar esas voces y vencer los miedos”, dice Diego.

Conociendo el espíritu del boxeo

1. Es un deporte de estrategia: estudias la situación, creas estrategia, ahorras energía, buscas posición para romper la barrera con el otro. Sacas provecho de tus atributos, si eres alto o peque – ño. Juegas como en el ajedrez, anticipándote a los movimientos del otro. Tu misión es proteger al ‘rey’ (a ti mismo). Si te dedicas a atacar al otro y te descuidas de ti, caes.

2. El box es para todos: hombres y mujeres, pequeños y grandes.

3. El boxeo es una meditación activa. No piensas en nada, estás en el presente esquivando el golpe.

4. Practicar esta disciplina es un arte, te permite expresarte de forma individual, cada quien tiene su ritmo, su movimiento de pies, unos son más rápidos que otros, por ejemplo. Puedes expresarte de mil formas.

5. Aprendes a sentirte cómodo con lo incómodo. Vencer tus miedos. Se trabaja mucho la respira – ción diafragmática para controlar las emociones.

6. Es un deporte que privilegia al máximo la técnica. Si ganas un round que sea por técnica no por violencia. Cada golpe cumple un propósito.

7. Ganas resistencia muscular. El trabajo de coordinación, reflejos, velocidad y fuerza funcionan simultáneamente.