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Actitud y motivación en el triatlón

Por Ronan Pavoni: Coach Internacional de Triatlón desde el año 2000. Preparador Físico e Instructor en Musculación. Deportista de alto rendimiento desde los 12 años, 14 veces clasificado a Kona. Más de 30 veces clasificado a Mundiales de Medio Ironman y distancia Standard u Olímpica. Coach con 30 o más clasificaciones de alumnos al Mundial de IRONMAN y 6 podios en dicho Mundial. CONTACTOS: Teléfono: +507 66734611/ ropavoni@hotmail. com/ www.totaltrainingteam.com.

Una dosis de inspiración para triatletas! Ronan Pavoni, 14 veces clasificado a Kona, te da increíbles consejos para mejorar tu desempeño en este deporte. Consejos que no se refieren al entrenamiento puro y duro, sino a los motivos verdaderos que te mueven a realizar una prueba de este calibre.

Ronan Pavoni inició en el triatlón en 1986, a sus 14 años. Realizó la media distancia (un medio IRONMAN), aprendiendo a nadar tres meses antes y con la experiencia de ciclear y correr repartiendo diarios. Esa era su base de entrenamiento, obviamente perfeccionó sus habilidades una vez que le confesó a su entrenador, Daniel Garimaldi, su deseo de hacer esta prueba en una competencia, en la que se registró como el más joven de los participantes. Quedó muy entusiasmado y sus padres lo apoyaron. Después de sus estudios secundarios, compitió por toda Argentina y se convirtió en un profesional dentro de la categoría amateur y en su época universitaria decidió ser un preparador físico.

El triatlón, este deporte combinado: natación, ciclismo y trote, se convirtió en su estilo de vida. Para él, la diferencia ente un deportista mediocre y uno que resalta es la actitud y la motivación. Esa es la filosofía que transmite a sus alumnos, la mayoría exitosos en el circuito IRONMAN. A ellos siempre les dice: “De nada sirve tener la mejor bicicleta o la mejor zapatilla sino hay actitud”.

¿Qué nos motiva?

El triatlón es mucho más que un deporte. A cada uno nos ‘mueve’ algo distinto a la hora de estar en competencia, y en esta disciplina, particularmente, se necesita algo más que un buen entrenamiento. Para Ronan uno de los mejores recursos de motivación son las palabras de su hija antes de partir a una competencia: un “te amo papá” escrito en una hoja de papel. Es justamente esa motivación la que hace la diferencia, la que hace del triatlón un estilo de vida. Cada día debe haber un motor de arranque que se conjugue con la preparación física.

Como caoch, una de las estrategias con sus alumnos es despertarlos con un mensaje distinto cada mañana, para disolver el sueño, el frío, las limitaciones, las barreras que crea la mente. La manera de mantener la motivación y la actitud es buscando objetivos a corto, mediano y largo plazo. Hay que levantarse cada mañana para ir en busca de algo.

Inculcar con el ejemplo

Ser ejemplo para sus alumnos es el valor agregado que Ronan brinda como coach. Nunca será igual un entrenador que solo da órdenes o envía planillas de entrenamiento a uno que esté transpirando, sintiendo el calor, el viento, la lluvia, sin importar la distancia y la dificultad del camino. Ese cree que es el componente que le ha permitido cosechar grandes resultados con sus triatletas, muchos que ya lo superan y a los que trata de alcanzar en el entrenamiento.

La continuidad y la dedicación prevalecen sobre el talento

A lo largo de tres décadas, Ronan ha visto entrar y salir del escenario del triatlón a una gran cantidad de personas que por su talento se avizoraban como campeones pero que abandonaron por falta de continuidad y dedicación. Aunque no tengas los rasgos físicos idóneos, si perseveras y mantienes la continuidad de la preparación es posible completar una competencia, y más aún sobresalir en esta. Y la dedicación es la que permite nivelarse al talentoso, que no necesariamente tiene garantizado el éxito, sino trabaja esos dos aspectos.

Los valores que duran toda la vida

“La función de un buen coach es saber encontrar las virtudes y las debilidades para que convivan en equipo”. Con esta frase Ronan recuerda los entrenamientos con su grupo más joven, el de los niños. Es en ellos donde enfoca lo más positivo de su personalidad como coach, entendiendo que es una etapa en la vida donde se está en modo REC, se lo graban todo.

Durante el entrenamiento es donde se proyectan los valores familiares y el gesto deportivo, cualidades que dice, son el sello durante toda la vida, en lo cotidiano y en competencia. Una de sus estrategias es hacer que los niños ganen algo tras el entrenamiento, que se acerquen a la sensación de la satisfacción del trabajo bien hecho. De ahí la importancia de establecer los mensajes adecuados tanto en triatletas jóvenes como adultos.

“Hay que ser malabaristas en la vida y no perder el equilibrio nunca. No importa si es en el deporte, en el trabajo o en las cosas simples de la vida, hagan siempre su mejor esfuerzo. Su mejor esfuerzo será su mejor resultado”.

No hay espacio para las excusas

Siendo el triatlón un deporte tan exigente es común, sobretodo los fines de semana, hallar cualquier excusa para no cumplir con el entrenamiento. Ronan invita a no abandonar nada por el entrenamiento. Si tienes una boda ve. Si tienes un ‘happy hour’ de la oficina ve. Disfruta. Si tienes entrenamiento al día siguiente ve, cúmplelo. No dejes de hacer nada.

Ronan está convencido de que ha sido el deporte el que lo ha hecho diferente al resto y que por eso no es una actividad aislada, sino un estilo de vida. En este caso la invitación es a analizar si estás en el camino errado, si necesitas aplicar grandes cambios e ir por metas claras. Ronan se refiere a las dificultades que conlleva el sobrepeso y la obesidad, en donde el cambio es posible, siempre y cuando, se active la conciencia, y nuevamente, se enfrente la situación con actitud.

Algunas recomendaciones básicas para triatletas…

  • Cuida tu peso. Si eres deportista debes establecer marcadores de rendimiento. En el caso de Ronan sabe que 144 libras fue su peso cuando tuvo el mejor desempeño en Kona, durante el Mundial IRONMAN. A partir de ahí estableció que 150 libras es su límite de peso en competencia. Con una simple balanza puedes tener el control.
  • De nada sirve tener el mejor equipo sino hay entrenamiento. No pongas de excusa estas ventajas, o la falta de estas, para trabajar menos. La ecuación es al inverso, primero entrena duro, después piensa en lo demás.
  • No importa que tan largo sea el camino para alcanzar nuestro objetivo, lo importante es dar el primer paso. Cada día es el kilometro cero. En el triatlón a veces las clasificaciones cuestan mucho y necesitan varios intentos.
  • Entrena la capacidad de soportar el dolor. Aquí también aplica que no es cuestión de talento sino de tener actitud, de tener pasión por alcanzar algo.

PARA QUIENES INICIAN…

  •  Practica las transiciones: natación – ciclismo – ciclismo – running. Hazlo todas las semanas, una vez mínimo.
  • Perfecciona las cosas simples como la técnica de cada deporte con horas de entrenamiento. Esto antes de estresarte con mediciones o materiales de moda.