HomeMedicina del Deporte¡Llegó la hora de evaluar tu ciclo deportivo!

¡Llegó la hora de evaluar tu ciclo deportivo!

Se acaba el año, los deportistas van poniendo fin a su temporada deportiva y antes de planificar el 2018 les invitamos a evaluar el estado de su salud general. Sin salud no disfrutarán al máximo de su deporte.

Por María Gabriela Moreno. Médico Máster en Medicina del Deporte y Certificada en Medicina Funcional. Consultora en salud y nutrición. Especialista en movimiento y entrenamiento personal.

“La salud es riqueza”

“El deporte es salud” es lo que se dice, para que eso sea cierto debe considerarse la salud en el deporte. Un año de eventos y competencias deportivas, de tablas de entrenamiento, de días demandantes de entrenamiento, de posibles lesiones, balanceando el trabajo, la familia, la vida social, el estrés y, muchas veces, sin cuidar la nutrición y la recuperación, tiene repercusiones en la salud. Para poder mantener una vida activa es importante que en un punto del año, coincidente con el fin del ciclo deportivo, se realice una evaluación integral para determinar los daños en la salud y planificar mejoras en los factores que influyen en esta condición.

ESTADO CARIOPULMONAR

Fuera de la evaluación del cumplimiento de los objetivos deportivos, es necesario determinar si la condición cardiopulmonar después de este año ha cambiado, pues no necesariamente terminar una maratón significa un corazón sano. Es importante evaluar parámetros físicos de un corazón y pulmones saludables. Para esto, el monitoreo de la frecuencia cardiaca basal, la presión arterial basal en las cuatro extremidades, una ergoespirometría y un electrocardiograma son las pruebas estandarizadas. Uno de los marcadores más recientes, la variabilidad de la frecuencia cardiaca. Estas evaluaciones funcionales permiten determinar el resultado de la demanda del sistema cardiopulmonar con el fin de evitar mal adaptaciones que resulten en un colapso del corazón o pulmones. Idealmente, en estas pruebas se espera ver una correspondencia de frecuencia cardiaca y respiratoria y volúmenes de aire y sangre, incrementando y decreciendo, acorde al esfuerzo establecido por la prueba; además, de un índice cardiaco de variabilidad que se mantenga fuera de un cuadro de estrés.

LA COMPOSICIÓN CORPORAL

El peso y el porcentaje de grasa de un deportista deben ir en concordancia con el deporte que practica para evitar desgastes innecesarios de las articulaciones, en especial en actividades de larga duración e impacto. Este parámetro también habla muy bien de la calidad de la nutrición pues se espera un incremento o densificación de la masa muscular, un mantenimiento u optimización del porcentaje de grasa y dominancia de factores hormonales y metabólicos. En este aspecto también es posible determinar discrepancias en masa muscular de un lado del cuerpo versus otro, que muestran dominancias musculares que afectan la eficiencia en el deporte practicado.

PRUEBAS DE SANGRE

Pruebas de química sanguínea y función hepática, gastrointestinal, hormonal y parámetros de salud integral no son solo para cuando hay síntomas. El deporte es un factor de estrés para el cuerpo, cuando la demanda sobrepasa sus capacidades regenerativas. Estos parámetros muestran esa capacidad regenerativa y la función óptima de los órganos internos, permiten el análisis de la alimentación, la recuperación, la capacidad regenerativa, el metabolismo y la integridad de los órganos vitales. Nos muestran un panorama claro de que después de un año de poner al cuerpo bajo estrés físico, nutricional, mental y fisiológico, este se mantiene saludable o no.

EVALUACIÓN DE LA TÉCNICA Y CAPACIDADES FÍSICAS

Fuerza, movilidad y gesto deportivo son medidores de la calidad muscular, del sistema nervioso y de nuestros tejidos. Es de esperar que tras ciclear cientos de kilómetros al año, el cuerpo desarrolle unos músculos más que otros, que adquiera distintas posturas. Estas son adaptaciones normales, pero el cuerpo debe tener balance y estas evaluaciones permiten determinar la aparición de desbalances osteo- musculares que pueden resultar en lesiones a corto o largo plazo. También están la visión y el balance, funciones vitales para el rendimiento deportivo y actividades cotidianas en general. Las evaluaciones no solo de agudeza sino de función visual, campo visual, capacidad de enfoque, musculatura ocular son necesarias como determinantes del sistema nervioso y las área que se pueden mejorar. De igual manera, el sistema vestibular (formado por partes del oído interno y del cerebro, que procesan la información sensorial relacionada con el control del equilibrio y el movimiento ocular) marca nuestro horizonte y si este no es eficiente las funciones nerviosas y fisiológicas pueden estar comprometida.

OTRAS EVALUACIONES

Niveles hídricos, pH, marcadores de ondas cerebrales, entre otras, son nuevas evaluaciones para reconocer la función fisiológica del cuerpo y la calidad del sueño como pilar de la recuperación.

En conclusión…

  • Estas evaluaciones de fin de año, desde el punto de vista médico, permiten analizar la respuesta del organismo a la alimentación, el ejercicio, el descanso, el estrés y el estilo de vida.
  • Generalmente, se espera que no haya compromiso de órganos y que marcadores o índices vitales se mantengan estables. Los estudios permiten establecer la jerarquía y el orden en los elementos que se deben incorporar o trabajar en la nueva temporada competitiva. Permiten establecer un calendario deportivo más inteligente direccionado a optimizar el rendimiento deportivo.
  • Es importante consultar a un profesional con la capacidad de comunicar o integrar las evaluaciones con la nutrición, el entrenamiento y la recuperación, con el objetivo de que el tratamiento pro salud sea personalizado.