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Hazlo simple, sigue un plan

En este mundo de estar activos se hace necesario tener un norte a seguir, un camino, que al final nos lleve a cumplir esa tan anhelada meta. En este artículo, Marialuz Arellano nos habla de la importancia de manejar un plan de entrenamiento, el método más inteligente y fácil para crecer como deportista y mantener la motivación.

Por Marialuz Arellano, triatleta aficionada.

En este mundo de estar activos se hace necesario tener un norte a seguir, un camino, que al final nos lleve a cumplir esa tan anhelada meta. En este artículo, Marialuz Arellano nos habla de la importancia de manejar un plan de entrenamiento, el método más inteligente y fácil para crecer como deportista y mantener la motivación.

Tener un plan, una estructura, es vital para todo en la vida: para el trabajo, para la familia, para el deporte…Es la mejor forma de saber cómo vamos progresando en cualquier aspecto. En el caso específico de los aficionados al deporte tener una planificación del entrenamiento permite ver cómo vamos caminando, hacia dónde nos dirigimos y qué objetivos queremos conseguir.

Para mí, la mejor inversión que un deportista puede hacer es tener un experto que construya, junto a él, un plan de entrenamiento. Es la vía adecuada para cuidar el cuerpo, la salud y a la vez mejorar el rendimiento de manera consistente. Al final, lo que nos hace mejorar es la intención de conocer hasta dónde podemos llegar y eso solo lo conseguimos con la planificación.

Un buen monitoreo del entrenamiento puede ser mucho más efectivo que la adquisición de una mejor bicicleta, de los aros aerodinámicos, del último casco del mercado; o que el consumo de un régimen de súper alimentación.

Un plan es más eficiente a la hora de lograr resultados y, a largo plazo, mucho menos costoso. A continuación quiero compartir contigo las razones de por qué es importante ser fiel a una estructura de entrenamiento y mis consejos para aprovechar al máximo esta herramienta.

ALGO MENOS EN QUÉ PENSAR: Mucha gente me dice: “Yo no tengo un plan, cada día decido lo que quiero hacer”. Si yo entrenara así me sería difícil definir qué es lo mejor y muchas veces terminaría sin hacer nada. Lo más valioso de un plan es su eficiencia ¡Es una cosa menos en qué pensar! Simplemente sabes que alguien se preocupa de lo que debes hacer y ha dónde debes llegar y tú solo lo ejecutas. La ejecución es tu gran responsabilidad.

DÉJATE GUIAR: Un plan de entrenamiento debe estar guiado por un experto. Ahora tenemos la posibilidad de escoger entre instructores que personalizan tu entrenamiento y planes de entrenamiento disponibles en internet. Yo prefiero un entrenador al que le puedo hacer preguntar y del que puedo obtener respuestas. El primer cuestionamiento que todo instructor debería hacerle a su cliente es ¿por qué quieres que yo te entrene? Cuando mi entrenador me lo preguntó le conteste: “Porque todo lo que tú dices me hace sentido, es coherente para mí”. Él hablaba con conocimiento de causa. Entonces a la hora de escoger a tu entrenador deberías valorar cuánto respeto, admiración y confianza le tienes. Recuerda que un entrenador da recomendaciones y toma decisiones en base a la comunicación con su cliente. También toma en cuenta su formación profesional y su especialización; además de sus años de experiencia.

LAS TABLAS DE INTERNET: Hay deportistas que prefieren trabajar con tablas pre establecidas que se ejecutan en un tiempo determinado para alcanzar objetivos específicos. Este entrenamiento no está personalizado y no se adapta fácilmente a los imprevisto de la vida diaria de un deportista aficionado. Si haz escogido este método debes trabajar con absoluta honestidad, siendo fiel a las distancia, tiempos y otros parámetros que hayas alcanzado. Solo así se puede trabajar en un plan con miras al futuro.

EL PLAN DEBE ADAPTARSE A TU ESTILO DE VIDA: Es primordial que tu entrenador conozca tu estilo de vida y los objetivos que tienes en mente. El plan debe adaptarse a ti y no al contrario. Por ejemplo, debe ajustarse a tu disponibilidad de tiempo, a tus otras responsabilidad y prioridades en el día a día. Como aficionado debes tener claro que el deporte no se puede sobreponer a otros aspectos de tu vida. Si tu tiempo disponible es de 8 a 10 horas a la semana para entrenar, tu instructor debe ajustar el plan a tu tiempo.

PIENSA EN RESULTADOS A MEDIANO Y LARGO PLAZO: Una planificación de dos semanas no funciona. Un plan de entrenamiento debe ejecutarse con miras a toda una temporada, que por lo general dura de 4 a 6 meses. Los resultados no se dan en el corto plazo y suceden muchas cosas en el camino a las que solo el conocimiento de un entrenador capacitado puede dar solución. No puedes juzgar el desempeño de un experto y del propio deportistas en poco tiempo.

UN DÍA A LA VEZ: Lo peor que se puede hacer es acomodar las rutinas a ciegas, teniendo ya un esquema establecido por un profesional. A veces tenemos la mala costumbre de lo que no hacemos un día queremos meterlo al día siguiente, hacer el doble, y esto puede ser más perjudicial que beneficioso. Como deportistas hay algo que debemos asumir: el entrenamiento que no se hizo no se hizo. Comprométete y sigue el plan.

SÉ FIEL AL PLAN: También sucede que cuando entrenamos en grupo oímos muchas opiniones sobre lo que funciona o lo que no. Hay que hacer oídos sordos y confiar en tu plan. No todos tienen el nivel de conocimiento de tu entrenador personal y en ese sentido debes tener la certeza de que quien te dirige es el mejor. No dudamos que los consejos de los amigos tienen la mejor intención, pero los atletas guiados por un buen instructor tienen la costumbre de sonreír y cortésmente no seguir cualquier otra recomendación. Casos se han visto. Alguien me contó que había salido a correr con un amigo. Le mencionó que su pisada estaba mal. La cambio y se lesionó.

PREGUNTA Y ADAPTA: Si quieres hacer una actividad extra consúltalo con tu entrenador, esa es la ventaja de tenerlo frente a frente. Él te dirá si vale la pena o no y modificará tu plan semanal si es necesario. Un plan por internet te obliga a usar tu criterio, tu instinto. Si has escogido este camino debes aprender a escuchar a tu cuerpo.

TU ENTRENADOR TAMBIÉN TIENE SUS LIMITACIONES: Todos tenemos limitaciones, incluso el propio instructor. En muchos casos se necesita una ayuda adicional. Por ejemplo, yo tenía una baja de hierro importante que mi entrenador me dijo que había que tratar, me derivó a una especialista en este tipo de temas. Y es que a veces es necesario tener el apoyo de un fisioterapeuta, un traumatólogo, un nutriólogo, un especialista en entrenamiento funcional… tu entrenador puede recomendarte a los profesionales ideales para ti.