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BRAIN FIT, el cerebro también tiene que entrenarse

Por Dra., MSc., Gabriela Moreno

Un cerebro sano lleva a un cuerpo sano. El cerebro es el centro de control de nuestro cuerpo y, al igual que los músculos, se beneficia del entrenamiento, el acondicionamiento, la nutrición y el descanso.

En el cerebro es donde nacen y se controlan todas las reacciones físicas y emocionales y al cultivar y desarrollar las capacidades cognitivas, la eficiencia y la productividad, en cualquier campo que quisiéramos, mejorarán.

Sensaciones como la ira, la irritabilidad, la ansiedad, la depresión, la falta de claridad al pensar, la angustia, la pérdida de memoria, la ganancia de peso, las adicciones, las obsesiones, el dolor, los cambios de comportamiento, las alteraciones del sueño, los antojos y la ansiedad, la percepción de estrés y hasta la conflictividad tienen su base en el cerebro y dominarlo es uno de los primeros pasos para controlar tu vida.

Al contrario de lo que se pensaba, la inteligencia se puede mejorar; ya varios estudios demuestran que existe la capacidad de reestructurar el sistema nervioso, con su central en el cerebro, y se sabe cómo hacerlo. Como en el deporte, quienes creen que pueden conseguir mayores metas, pueden lograrlo en realidad. De esta manera hay ejercicios, nutrientes y hábitos que son fundamentales para un mejor rendimiento cerebral.

 

Primer paso: desafía tu cerebro

La primera manera de estimular al cerebro es desafiándolo constantemente. Cambiar las rutas al conducir, cambiar el escenario de nuestras actividades, aprender un nuevo idioma, leer libros con lenguaje complicado, emprender un nuevo proyecto, incluso un cierto nivel de desorden y mantener viva la curiosidad, estas son maneras de estimular el sistema nervioso. Pero hay también maneras más estructuradas para entrenar al cerebro como Lumosity, BrainFitLife, CogniFit, Dual N- back training y otros que procuran mejorar la memoria, la resolución de problemas, la ubicación especial, la imaginación, la velocidad de respuesta y la atención, y solo se requiere un espacio de entre 15 y 20 minutos por sesión.

Las nueces son un excelente alimento para promover la salud cerebral

Brain food

La segunda manera va de la mano de la nutrición, pues cada cosa que comemos causa una respuesta específica en el cerebro y hay alimentos o elementos específicos que van a tener una reacción directa con nuestras emociones y respuestas. Al comer, dependiendo de lo que ingerimos, la velocidad y la situación emocional (estresados, por ejemplo) se va a desencadenar una respuesta en el sistema digestivo que indicará al cerebro si estamos llenos, satisfechos o saciados.

El exceso de carbohidratos o azúcares simples ocasionan una caída en nuestra energía en un periodo corto, mostrándose como sueño o dificultad de pensamiento. De la misma manera, algunos alimentos nos causan placer y sostienen respuestas emocionales positivas que podrían combatir la depresión como las nueces y frutos secos, el pavo o el cacao.

Suplementos nutricionales que combaten la inflamación como Acetyl-L- carnitina funciona como antioxidante directamente en el cerebro y protegen las neuronas además de incentivar la función cognitiva. El aceite de pescado u Omega 3 es esencial para el desarrollo del sistema nervioso y pueden ayudar a mejorar la memoria y los procesos de pensamiento. El aceite de triglicéridos de cadena media, que se puede encontrar en el aceite de coco, ayuda a la eficiencia cerebral en general y al cuerpo a quemar grasa más eficientemente; la cafeína es un potente estimulante del sistema nervioso y ayuda a facilitar procesos mentales como solución de problemas matemáticos, organización y cadenas de pensamiento. La creatina, otro suplemento, ayuda a crear más sinapsis nerviosas.

Ejercicio y descanso

La tercera forma de ayudar a nuestro cerebro para que se mantenga en buena condiciones es haciendo ejercicio y durmiendo lo suficiente. El ejercicio estimula al sistema nervioso cada vez que hacemos un movimiento, cada vez que queremos ir mas rápido o empujar cosas con más fuerza o saltar más alto, todos estos comandos se originan y terminan en el cerebro estimulando no solo las áreas motoras sino áreas del autocontrol y autoconfianza. Asimismo, al hacer ejercicio se liberan sustancias como serotonina y dopamina, que son neurotransmisores que nos hacen sentir felices, eufóricos y tranquilos, ayudan a aclarar el pensamiento y hasta la moral, además de que disminuyen la ansiedad.

Para que el ejercicio tenga esos efectos benéficos para el cerebro debe ser exigente pero no extremadamente intenso y muy acorde a la personalidad de cada individuo. En este sentido, se recomienda de 8 a 12 minutos al día de sudoración y respiración agitada (al menos 60% de la frecuencia cardiaca), mientras otros recomiendan 30 minutos al día de ejercicio moderado, pero puede ser mayor o con más frecuencia si se quiere más beneficio. El tipo de actividad depende mucho de la personalidad, pues para quienes tienen un estilo de vida acelerado y disfrutan de correr o ciclear largas distancias con metas competitivas, el yoga o pilates será una actividad más recomendada para dar al cerebro un espacio de calma, meditación y mejorar la agudeza mental.

El sobre entrenamiento es enemigo de la agudeza mental

El sueño por su parte es fundamental pues es el momento en que todo conocimiento, sea físico, cognitivo o emocional, se asienta y se crean las conexiones nerviosas necesarias para cuando volvamos a tener ese estímulo, en particular al alcanzar sueño profundo o REM y mientras mayor tiempo el cerebro se encuentre en ese estado, mayor el beneficio. Visto de otro modo, sin suficiente sueño REM, se acelera el proceso de degeneración neuronal y disminuye la capacidad de rendimiento cognitivo diariamente.

En conclusión…

Es importante cuidar nuestro cuerpo íntegro, teniendo en cuenta que cada una de las partes,  órganos, sustancias, hormonas, transmisores tienen comunicación con todo el cuerpo y es el cerebro el que controla la mayoría, sino todo nuestro sistema. Por ello, mi recomendación principal es cuidar lo que comemos y aprender a nutrirnos bien, saber entrenar inteligentemente y hace ejercicio dosificado, descansar y estimular a el sistema nervioso con nuevas experiencias, rutas, sabores y olores.