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Del relajo a la relajación

El trajín diario te irrita, te altera, no te deja ver con claridad hacia dónde vamos en la vida. Tienes que detenerte y darle el espacio que se merece la relajación en tu vida. Para, respira, recargarte, regálate salud.

Por: Antonia Schmidt- Kakabadse. Phd, Dr. Sc. En medicina alternativa y complementaria.

¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada? Preguntando y escuchando las respuestas, sorprende que la mayoría ni cree, ni lo ve, ni es consciente, que puede existir la posibilidad de que se equivocaron de carretera y peor: que están corriendo ya en un camino que no es.

La vida, como semáforo, nos descalifica, nos saca del juego, a su manera. Nos hace aprender. Los niños a veces tratan de repetir el juego que han perdido, diciendo que ese no tuvo valor. Pero desde pequeños tenemos que aprender, que una vez que se ha cerrado un círculo, se terminó un juego, no se puede repetirlo: se abre uno nuevo, aplicando las experiencias aprendidas del anterior.

Si no lo quieres hacer así, abres un círculo vicioso que te lleva de relajo en relajo. Seguramente para ti todo está bien, todo anda sobre ruedas, los otros son los raros, pero en realidad eres tú quien anda sobre ruedas bloqueadas. Tienes que aplicar más y más esfuerzo para avanzar. Entonces se desgasta y degenera tu organismo en lo físico, sicológico, mental, emocional y espiritual. Pon un pare y hazte dos preguntas:¿Tienes ira reprimida?¿Eres una olla de presión a punto de explotar?

¿SOY HOSTIL, ALTAMENTE HOSTIL?

Diversos estudios han demostrado que las personas con alto nivel de hostilidad suelen comer, beber, fumar y drogarse más que los relajados. Para entender, qué clase de persona eres, presento dos tipos de conducta que te pueden brindar claridad:

1. Conducta altamente hostil

Suelen comer, beber o fumar demasiado. Tienen altos niveles de colesterol y triglicéridos. Su hostilidad les hace propensos a una enfermedad cardiaca, les impulsa a conductas que contribuyen a la aparición de enfermedades como la diabetes. La persona hostil que recurre a la nicotina para calmarse, a la comida y dulces como consuelo es una persona que no está enfrentando de raíz el estrés tóxico emocional.

2. Conducta de personalidad tipo A

Los cardiólogos Meyer Friedmann y Ray Rosenman hablaron de la “personalidad tipo A”, caracterizándola como impaciente, extremadamente competitiva, siempre apurada, crónicamente enojada y hostil. Agresiva, ambiciosa y trabajadora, fácilmente irritable por demoras e interrupciones. Muchas veces les cuesta relajarse sin sentir culpa, suelen terminar las oraciones de otras personas interrumpiéndolas y se frustran con facilidad. Las personas con este tipo de personalidad hacen sonar el pito de su auto y echan humo cuando están atascada por el tráfico.

No soportan vendedores lentos y sienten que tienen que hacer dos, tres o más cosas a la vez (multiasking), como hablar por teléfono, dar órdenes a la persona de a lado, comer y conducir. Es interesante cómo descubrieron la conducta tipo A. Llamaron a un tapicero cuando vieron que las sillas de su sala de espera necesitaban una renovación, mucho antes de lo que habían anticipado. Pero el tapizado se había desgastado de manera inusual: la parte delantera de los asientos y la primera parte de los apoyabrazos se habían gastado prematuramente mientras la parte de atrás estaban todavía en buen estado.

Llegaron a la conclusión de que las personas se sentaban en el borde delantero de las sillas, nerviosas, tomando los apoyabrazos con las manos mientras esperaban que los llamaran para entrar al consultorio. Como se movían inquietos, el asiento se había desgastado en esa parte. Mostraban tener personalidades de tipo A en su forma clásica.

EL ROL DE LA RESPIRACIÓN

Antes de entrar del relajo a la relajación, una cura para la gente estresada es hablar sobre la base de sus vidas: la respiración. Las personas relajosas tienen una respiración que funciona al revés. En vez de ser diafragmática, por la tensión muscular constante y los altos índices de estrés, se vuelve toráxica, que significa, que los pulmones se llenan solamente en la parte superior, con una deficiente distribución de oxí- geno. Desde el punto de vista energético, la respiración metaboliza los alimentos, es decir, los convierte en la energía que necesitamos para vivir.

Básicamente, el metabolismo es un proceso de combustión y una buena respiración nos permite aprovechar mejor los alimentos que consumimos y nos hace sentir más vivos, más sanos y llenos de energía. Si observas como cambia tu ritmo respiratorio de acuerdo con tu grado de actividad, puedes comprobar la relación íntima que existe entre la respiración y el grado de tensión o de relajación muscular. El cambio respiratorio sucede de manera involuntaria y obedece a las variaciones en la demanda de oxigeno y al aumento o disminución de la necesidad de expulsar el CO2.

RESPIRACIÓN ADECUADA, PAZ PROFUNDA

En situaciones de miedo o ira o cuando realizamos un ejercicio violento, nuestra respiración se vuelve muy rápida y superficial, toráxica, favoreciendo un estado de tensión general que, en un momento dado, nos permite responder rápidamente a situaciones de urgencia: ataque o huida. La respiración diafragmática es más eficiente, porque al llenar y vaciar los pulmones aumenta el suministro de oxígeno para los procesos metabólicos y reduce la acumulación de productos de desecho. Por otro lado, al respirar profundamente el diafragma actúa como un “corazón secundario”, impulsando a la sangre en su recorrido y reduciendo así la carga de trabajo del corazón.

Todo lo anterior contribuye a reducir la tensión y a aumentar la relajación. Si te sientes cansado, una buena serie de respiraciones profundas te será más útil que beber litros de café.Te comparto dos ejercicios:

EJERCICIO UNO

1. Siéntate cómodamente, con la espalda recta.

2. Inhala lentamente por la nariz, dirigiendo el aire hacia la base de los pulmones. Esto hará que tu abdomen se hinche como si fuese un balón. Inhala tanto aire como te sea posible sin que te provoque ninguna tensión. Mantente relajado durante todo el proceso.

3. Exhala con lentitud por la nariz, el orificio natural de la respiración. La exhalación debe ser libre y natural. No debes forzarte a exhalar de golpe. Simplemente deja que tu diafragma y tu abdomen regresen a su posición original.

4. Repite el ejercicio varias veces y practícalo todos los días hasta que lo hagas automáticamente.

EJERCICIO DOS

1. Sigue los pasos 1 y 2 del ejercicio anterior.

2. Continua respirando hasta sentir cómo se expanden las paredes laterales de tu abdomen. Sentirás también como la presión del aire empuja suavemente tus riñones.

3. Exhala lenta y naturalmente, simplemente deja que tu diafragma, tu abdomen y tus demás órganos regresen a su sitio. Fuera de sus notables beneficios físicos, la respiración profunda produce un estado de tranquilidad y favorece la concentración. Es fundamental en el proceso de relajación consciente.