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La importancia de los circuitos funcionales

¨La meta del cliente promedio que va a un gimnasio es mejorar su calidad de vida.¨

SOBRE LA AUTORA: Una de las entrenadora personales más prestigiosas del país, certificada por la AFFA (American Fitness Aerobic Association). Experta en fitness y rehabilitación deportiva. Dueña de Personal Training y Studio Pilates (2017). Socia fundadora del gimnasio Fit Center. Dueña del gimnasio FitnessLab. CONTACTOS: Fitness Lab / 0999827734.

Los circuitos funcionales ofrecen la posibilidad de fortalecer el sistema muscular y cardiovascular, y a la vez ahorrar tiempo a nuestros clientes a través de un entrenamiento de corto tiempo y específico, con resultados inmediatos. Según Lorena Páez, entrenadora personal, uno de los beneficios más importantes de los circuitos funcionales es que dependiendo del tipo de circuito podemos activar el metabolismo hasta por dos días después del entrenamiento, permitiendo seguir quemando calorías adicionales. Este tipo de circuitos se los conoce como circuitos HIIT (Circuitos de Intervalo de Alta Intensidad/High Intensity Interval Training).

La meta de los ejercicios funcionales es ayudar a que los clientes logren mejorar sus actividades diarias, y poder ser más funcionales en su día a día. Entre sus objetivos están propiciar la conciencia corporal y ayudar a que las personas mejoren sus actividades diarias siendo más funcional en su día a día, ya que trabaja el cuerpo en sus distintos planos. La idea esencial es que a través de este entrenamiento te desenvuelvas con más agilidad y energía en la cotidianidad, minimizando al máximo el riesgo de lesiones. Por ejemplo cargar las compras del mercado, cargar en brazos a un niño, sacar paquetes de la cajuela del auto, cumplir con las demandas físicas del trabajo.

Antes de realizar un circuito funcional es necesario una evaluación postural, con la que se identifica si las áreas del cuerpo necesitan ser fortalecidas y estiradas. Al analizar la postura se pueden notar desbalances como un hombro más arriba que el otro, la cabeza girada, la cadera movida, pies rotados excesivamente… Como referencia, las orejas, los hombros, las caderas, las rodillas y los pies deben estar alineados. Deberíamos trazar una línea horizontal imaginaria entre las extremidades y que los extremos de esta línea imaginaria estén equidistantes. Cualquier segmento que no esté alineado podría significar que hay desbalances musculares, que causan molestias físicas, dolores crónicos y representan un riesgo de lesión.

El entrenamiento funcional es ideal a cualquier edad y debería ser parte de una rutina semanal de ejercicios por dos o tres días. También es ideal para complementar la rutina de ejercicios en deportistas. Algunos de los beneficios de los circuitos funcionales:

  •  Mejora la composición corporal.
  • Mejora una condición médica.
  • Fortalece el cuerpo respecto a una lesión.
  • Mejora el desempeño laboral.
  • Optimiza el tiempo.
  • Mejora la capacidad aeróbica.

¿Cómo crear un circuito funcional? Un entrenamiento funcional tiene como base la variedad y como principio trabajar todas las áreas del cuerpo equitativamente, es decir, si haces ejercicios para la parte inferior del cuerpo, también se debe incluir ejercicios que trabajen la parte superior. De la misma manera, si entrenas la parte posterior del cuerpo también debes hacerlo con la parte anterior. Si a este trabajo, le agregas la activación del centro del cuerpo, también conocido como ¨core¨, los resultados serán más efectivos. La conciencia corporal, te permitirá realizar las actividades diarias de una forma más segura y sana para tu cuerpo. Estos son los principios que se deben aplicar en un circuito, tomando en cuenta como nos movemos en la cotidianidad:

  • Trabajar en diferentes planos
  • Tracción
  • Rotación
  • Lateralidad
  • Activación del piso pélvico
  • Respiración
  • Balance
  • Trabajo unilateral

Los circuitos funcionales cuentan con un sin número de variaciones, por ejemplo, hay circuitos que se los hace por tiempo o por repetición. También podemos variar el tiempo de recuperación o la velocidad de los ejercicios. Como consejo, solo se debe hacer una variación a la vez, dos variaciones podrían entorpecer el ejercicio, el efecto y poner en riesgo a la persona. Si eres instructor y estás planificando un circuito funcional deberías hacerte estas preguntas:

  •  ¿Para qué sirve este ejercicio?
  • ¿Qué beneficios tiene este ejercicio?
  • ¿Es seguro este ejercicio?

A continuación, te mostramos un circuito funcional, cada ejercicio con su variación: Esta rutina la vamos a hacer por tiempo, es decir el ejercicio lo realizaremos por 40 segundos y la recuperación por 20 segundos.